En nuestra primera edición, conversamos con Gabriela Riveros, una escritora de voz profundamente humana. Autora de Olvidarás el fuego, Ciudad mía y Destierros, escribe desde ese territorio íntimo donde la vida cotidiana se convierte en materia literaria. En sus páginas conviven el amor, la pérdida, la memoria y la búsqueda constante de sentido.
Desde niña observó el mundo con atención. En los planos de lo doméstico, en los silencios familiares o en las emociones que no siempre encuentran nombre, halló el material que más tarde se transformaría en escritura. En su obra, lo personal se entrelaza con lo colectivo, recordándonos que cada historia individual también refleja los ecos de una época.
"Escribir —dice— no es solo contar, sino comprender."
En esa frase se resume su manera de mirar el mundo: escribir es una forma de entender, sanar y acompañar. Sus libros dialogan entre sí como capítulos de una misma búsqueda: Olvidarás el fuego explora la memoria y la historia; Ciudad mía retrata la complejidad de habitar un espacio que cambia y nos cambia; y Destierros se adentra en la fractura invisible de la identidad y la pertenencia.
Hablar con ella es descubrir que la escritura no es un acto solitario. Cada palabra es un hilo que une experiencias, y cada libro, una conversación abierta. En sus historias, lo íntimo se vuelve universal y lo cotidiano se eleva a símbolo.
Leerla es detenerse en medio del ruido para recordar que la literatura puede acompañarnos, sostenernos y ofrecernos un espejo donde reconocernos. Su escritura, como su presencia, tiene una quietud luminosa. Nos recuerda que las palabras no solo se nombran: también sanan, conectan y resguardan.
