Si le preguntamos a alguien, o incluso a nosotros mismos, si está bien humillar a alguien, la respuesta parece obvia: NO. Si le preguntamos por qué lo hizo ayer, puede darte argumentos que, sin duda, te convencería que tiene razón.
Esa capacidad es digna de ser estudiada. Sabemos del daño y bajo las circunstancias adecuadas, encontramos perfectamente razonable causarlo.
Nos preocupamos por el hecho de que una inteligencia artificial aprenda a mentir. Supongo que queremos conservar alguna ventaja competitiva.
Vayamos al campo práctico: quien con la mano derecha exige cárcel para el corrupto mientras que con la izquierda hace una llamada para que su hijo no tenga que cumplir con el requisito, lo podría fácilmente explicar: el corrupto está robando dinero y/o abusando del poder del cargo público, mientras él solamente está siendo un buen padre.
Deberíamos empezar por explicarle a una IA esa diferencia, procurando que no haga demasiadas preguntas.
Como quien publica una despedida conmovedora cuando muere un amigo a quien tenía meses sin contestarle ni un mensaje, junto con una fotografía donde, por cierto, él sale muy bien. El muerto tiene los ojos cerrados, pero tampoco vamos a ponernos exigentes.
¿Qué, esto no es una falta de conciencia? Porque a veces sabemos exactamente lo que estamos haciendo. Por eso borramos un mensaje o contamos cierta historia mientras alguien no está presente.
Aquí la palabra empieza a complicarse. Tener conciencia puede significar darse cuenta de que uno existe. Otra cosa es reconocer lo que le hacemos a alguien, pero reconocerlo no garantiza que vayamos a dejar de hacerlo.
Hay quien pide perdón con una emoción que no solo conmueve: te deja tranquilo y convencido de que no lo va a volver a hacer. Ojalá fuera así: A-penas termina la disculpa e inicia la cuenta regresiva para la siguiente acción corregida y aumentada.
Con base en lo anterior y todo lo que de ello derive, la pregunta de los 64,000 pesos que haría don Pedro Ferriz Santa Cruz (+) sería, sin duda:
¿A qué nos referimos cuando nos preguntamos si la IA tiene conciencia?
¿Que sepa explicar lo que está bien? Existen personas que cobran por eso y viven haciendo lo contrario. Quizá le exigiríamos una prueba más difícil: Que actuara bien cuando hacerlo le costara algo. Perder dinero, por ejemplo. Qué examen tan interesante. Sobre todo si después nos tocara presentarlo.
Mientras tanto, nos aterra la idea de que la IA podría llegar a ser como nosotros.
Eso supone, al menos así lo entiendo, que nosotros ya sabemos qué somos.


