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Marginalia · Noviembre 2025

Elegir una lectura

Marginalia

David Salinas

20 de noviembre de 2025·5 min de lectura
Elegir una lectura

En 2022, la revista de moda T Magazine del New York Times reveló la existencia de una profesión controversial: los book stylists. Estas personas se encargan de la curaduría de la biblioteca privada de una persona, pero también de la selección de libros que se usan como accesorios de moda para la vida pública. Es decir, son las responsables de que algunas de tus celebridades favoritas estén cargando ese libro clásico o de filosofía que tal vez no están leyendo realmente.

Esta adopción de la literatura por el mundo de la moda llevó a la superficie lo que ya se sabía: que los libros pueden funcionar como una señal de gusto y estatus, pero que esta imagen depende de la selección del libro. Muchos criticaban el hecho de que los libros se usaran no para leerse sino para comunicar algo sobre la persona que lo cargaba. Sin embargo, puede que no sean las únicas personas haciendo esto.

A veces mi propio librero se va llenando de libros esperando a ser leídos. En momentos de debilidad, salgo de una librería a la que "solo iba a ver" con un par de libros bajo el brazo. Algunos de esos libros reflejan intereses tangibles, otros más bien reflejan el tipo de persona que me gustaría ser.

Creo que los libros nos ofrecen algún tipo de transformación, no importa si es grande o pequeña. Un libro puede hacerte cambiar tu perspectiva sobre el mundo y otro puede hacerte pasar por una experiencia emocional que refuerza tu conexión con los demás o contigo mismo. Algunos libros me acercan a las cosas que ya me importan y otros me hacen interesarme en algo nuevo.

Lo que pasa es que algunos libros los compro porque quiero que me hagan interesarme en una cosa nueva, y esos son los que más potencial tienen de ir agarrando polvo en el librero. Hay temas que me gustaría que me interesaran más, de los que me gustaría ser el tipo de persona que está informada. A veces esto sí sucede y esos intereses sí surgen, pero otras veces se siente más como una obligación auto-impuesta.

Los libros que leo (y los que decido no leer) reflejan algo de mí: tanto de quien fui, como de quien soy y quien quiero ser. Toda mi colección, especialmente si sabes cuáles libros ya leí y cuáles no, dicen mucho sobre mi personalidad y deseos.

La artista Mariana Dellekamp hizo una obra en 2011 llamada Artist, en la que se realiza un autorretrato a través de su colección de libros. Pueden observarse novelas, libros sobre arte, muchos libros sobre fotografía, libros de referencia de filosofía, entre otros. Parece ser una colección apta para una artista como ella. Veo su librero, veo el mío, y ahora pienso en la idea de que esa selección la haya hecho alguien más con la mera finalidad de dar cierta imagen. Pero no necesito un book stylist profesional para hacer exactamente lo mismo.

Hay libros que me enorgullece tener en el librero, sacar a la calle y tener en la mano. Libros que coinciden con la persona que quiero ser, con la imagen que quiero dar de quién soy y qué es lo que me gusta. Hay otros libros que no tanto. Algunos de estos mejor los leo en el Kindle, así nadie tiene que saber que los estoy leyendo ni ocuparán espacio junto con el resto de mis libros. Y de los que tengo en físico, algunos de esos libros están guardados en un cajón, fuera de mi vista y de la de los demás.

Incluso cuando nuestras lecturas son personales y para nosotros, existe un factor social que puede hacernos elegir unas lecturas sobre otras. Es posible que en el proceso de elegir qué vamos a leer en realidad estemos construyendo una imagen de nosotros mismos. Es posible que algunas personas la construyan específicamente para los demás, como lo harían los book stylists, pero también es posible querer construir una imagen para nosotros mismos también. Incluso si nadie sabe lo que estamos leyendo, nuestra selección nos ayuda a crearnos a nosotros mismos.