"Zapatos muy grandes. Zapatos muy grandes…".
Un veintiséis de abril de 1993, gracias a una invitación inesperada por la noche, un poco de rebeldía, un buen gesto de unos huéspedes y la combinación precisa de los azares del destino, a mis 18 años terminé tomándome una cerveza y platicando con Gilby Clarke. Sigue pasando el tiempo, lo menciono y no lo termino de asimilar. Ni siquiera me interesa asimilarlo. Me encantaría haberme quedado con los datos de aquella pareja de enamorados que amablemente me dejaron sentarme en su mesa dentro del bar del Hotel Ancira. De no haber sido así, me habrían sacado. Mi vestimenta de fan me delataba; además, el mesero fue muy claro al mirarme a los ojos y decirme: "Ya sé que te metiste. No te muevas de esa mesa y no les hables a los músicos. Si no, te saco".
Como pocas veces en mi vida, obedecí. Valía la pena. Al fondo del bar, Dizzy Reed tocaba un blues en el piano. Matt Sorum merodeaba eufórico por el bar. Y en la barra, con unos dos caballitos de tequila y unos cinco botes de Tecate "rojo" frente a él, sonriente y coqueteando con una chava suertuda (o no) seguramente lugareña, Slash se dejaba acariciar sus chinos mientras hablaban de quién sabe qué.
No me acuerdo cómo fue que Gilby se sentó en "nuestra" mesa, justo en frente de mí, y empezamos a platicar como si ambos hubiéramos estado esperando justo ese momento. Ambos con una Indio en mano. Lo recuerdo siempre sonriendo.
—"Gilby my friend, ready for tomorrow?"
—"Yes sir!"
—"Liking Monterrey so far?"
—"Oh yes man!"
—"Man. I want to ask you a question."
—"Sure."
—"What's it like to be recruited by GNR? And to fill Izzy's shoes?"
—"Oh no! I am just the new rythm guitar. Izzy's shoes will never be filled".
Izzy Stradlin (Jeff Isbell, Lafayette Indiana, 1962) fue, es, y seguirá siendo irremplazable. A simple vista era un rockero más entre otros cuatro. Un bad ass también. Quizá no tanto como lo que me transmitieron Axl y Slash en aquellos videos en formato Beta que me puso el hermano mayor de mi amigo Víctor, cinco años antes de conocer a Gilby. La actitud de Axl marcó mi personalidad. La química de la banda me motivó a un día formar parte de una (de varias). Pero lo que hoy más puedo admirar y reconocer es que detrás de ese gran producto, de personalidades icónicas, de sus sellos inconfundibles al tocar, al cantar y al vestir, y de un álbum lleno de éxitos y de récords rotos (uno de ellos ser el álbum debut más vendido en la historia de la música en EUA), hubo una coyuntura en donde uno de los factores indispensables para que todo eso sucediera se llama Izzy Stradlin.
Su personalidad, su estilo al tocar, la autoría de la mayoría de las canciones de ese disco, su amistad con Axl (si él no se va de Indiana a LA, GNR jamás hubiera existido… "Axl Rose", el icono, jamás hubiera sido conocido). Su toque de blues, rock and roll y punk, sus riffs inigualables a la fecha, que crearon un cóctel único en un ensamble perfecto con las guitarras de Slash, y las armonías únicas en sus coros, junto con las de Duff McKagan, fueron, en conjunto, el amalgamador Pareto que, en definitiva, dejó unos zapatos que jamás podrán ser llenados.
Quizá todo ese combo que Izzy tenía fue lo que en 1991, en la cúspide de la carrera de la banda, lo hizo decidir que las luces, el humo, los conflictos y los excesos, eran ya incompatibles con su amor por la música y con su interés en cómo experimentarla.
Hoy GNR, con presentaciones actuales de calidad discutible, pero con ingresos millonarios para Axl, Slash y Duff, nos sigue invitando a los fans de antaño a preguntarnos: "Where's Izzy?". Con permiso de Sabines, yo no lo sé de cierto pero supongo que dondequiera que esté, Izzy es libre de tocar y crear lo que quiere, cuando quiere, frente a quien quiere, por el tiempo que quiere.
En ese bar del Ancira, un abril de 1993, con unas cervezas Indio en mano, Gilby y yo quizá pudimos haber platicado de todo esto y más. Where's Gilby? Probablemente viviendo la misma libertad creativa. ¿O no? Me encantaría tomarme hoy una Heineken y un mezcal con él y preguntarle mil cosas más. Quizá nunca suceda. Está difícil. Aunque uno nunca sabe. La vida tiene sus caminos mágicos. "All we need, is just a little patience".
NOTA: Hugo López e Izzy Stradlin cumplen años el mismo día. El 8 de Abril. Ambos han compuesto canciones reggae. Arianos al final.

