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Música · Octubre 2026

“Fake it ‘till you make it”

Hugo López

9 de octubre de 2026·6 min de lectura
“Fake it ‘till you make it”

…dicen los gringos. No todos. Algunos. ¿Quién lo cree aún? ¿Por qué se hizo famosa la frase? No tengo las respuestas, pero lo que sí puedo decir es que, en un mundo tan caótico (que quizá siempre lo ha sido, solo que hoy nos enteramos en segundos), la falsedad está a la orden del día.

Ante una constante y epidémica impaciencia por llamar la atención, acudimos a la falsedad. Decimos cosas sin corroborarlas y las presentamos como ciertas. Pretendemos para llegar a la meta. Usamos todo tipo de accesorios y aditamentos para parecer algo que sabemos que no somos. Otra vez, solo parecemos. Usamos filtros y editamos las fotos, las memorias en nuestra mente, nuestros relatos, los videos del celular, las presentaciones de negocios… y la música y su historia. Y aquí es donde a este humilde “pingüino” le compete hablar de la falsedad.

Para muestra basta un botón. Y GNR sale entre mis líneas una vez más. Por simple curiosidad, hace poco le di clic a un video en la pantalla de inicio “mi Insta” porque vi un ángulo de Axl que nunca había visto, para luego ver que era un video de “Headbangers Ball” (los adictos a MTV y al rock saben de qué hablo), con un inicio de “You’re Crazy”, con un setting en el escenario, con ciertas notas y ciertos movimientos… todo: DESCONOCIDO Y NUEVO PARA MI. Me tomó 10 segundos para identificar que por momentos Steven Adler no se movía, pero la batería se seguía escuchando, que Duff no se parecía, que los brazos de Slash parecían anime japones, que las tomas de la cámara, para ser de 1988, parecían hechas con tecnología de James Cameron, y que la voz, las guitarras, y la mezcla en sí de la canción en vivo, era todo tan falso como la leche que ponían en los anuncios de cereales de los ochenta y que era Resistol.

No terminé de ver el video porque era muy desagradable, y me apresuré a entrar con el morbo de siempre a -Los Comentarios-. De los primeros diez, solo dos señalaban que era IA. De ahí para adelante, el resto admiraba, se sorprendía, aceptaba que nunca habían visto ese concierto, que en ese entonces Axl sí cantaba, que ahí estaba Izzy, etc. etc. etc.

¿Por qué me inquieta este suceso hasta el punto de dedicarle unas cuantas letras? Porque el nivel de la falsedad hoy en día está cabrón y ya rebasó muchos límites que permiten la sana difusión de la información, de la música, el arte y los sucesos en el mundo.

Una cosa es que, como se puede apreciar en ya famosos canales de YouTube, elaboren episodios apócrifos de Star Wars con semejante creatividad, sin jamás pretender ocultar que están hechos con IA, y otra cosa muy distinta es que se malinforme con noticias falsas o con música falsa.

Hoy en día el feed en Internet parece un infinito volado entre el Día de los Santos Inocentes y el resto del año, en donde, si no ponemos atención, nos podemos creer cualquier cosa. A esto añádele lo fácil que es para la gente -hacer música- sin tocarla, componer una canción sin imaginarla, escribir una letra sin arrastrar el lápiz (o golpear el teclado, como yo ahorita), editar, mezclar y masterizar, sin saber siquiera qué carajos es cada uno de estos verbos, y con ello producir un “hit” con miles de reproducciones en Spotify, inventar una banda, su nombre, su logo, su merch y hasta conciertos en un mundo paralelo cibernético. Falso. Todo falso.

Mi esperanza prevalece gracias a que el otro día, mientras caminaba un par de cuadras por una gran avenida de la Ciudad, vi como un niño abría los ojos con encanto y sorpresa mientras su mamá, y un señor de apariencia noble, negociaban en cuánto le iba a vender una YAMAHA C40 seminueva, porque al muchacho le empezaron a dar clases de música en su escuela. Me regresé unos pasos y sin pensarlo les dije: “Disculpen que me meta, (luego volteé a ver al jovencito) pero, si estás comenzando a tocar, esa es una muy buena elección. Salen muy buenas”. Las miradas de precaución y sospecha duraron un segundo, para luego todos sonreír, y darle espacio a que el niño hablara:

“Ya, ya, ya …este… ya llevo dos semanas tocando, ya me sé algunas canciones, y, y, y ya voy a empezar a tomar clases más seguido”.

Nada más por esa mirada, esas ganas, esa inocencia, y esa emoción, sé, que ese muchacho, y millones más…

…will never fake it.

Sí señor.

PD. Y ya dejen de usar la tecnología para hacer conciertos falsos y música falsa, o va a venir Alexs Syntek en la noche y les va a jalar los pies.